2月25日
La abstinencia de podio y el blog como antídoto
Existe lo que a falta de otro nombre llamaremos "abstinencia de podio". Se sufre cuando tiene lugar una disminución drástica de audiencia, una baja notable en la injerencia pública, lo que provoca en el sujeto afectado graves trastornos de la personalidad. Es comprensible si se tiene en cuenta, por ejemplo, lo que le ocurre a un ex senador. Una vez abandonada la banca empiezan a no saludarlo ni los barrenderos del barrio. El panadero no lo reconoce. El carnicero ya no le vende fiado. Si recibía cartas, ya no las recibe. Mails le siguen llegando, pero son menos, tienen otro tono, son mucho más breves y hablan de temas pueriles. El sujeto en cuestión empieza a necesitar fervientemente ser escuchado, y el blog es un instrumento hecho también a la medida de esa carencia. Mientras exista esta poderosa herramienta podremos seguir haciéndonos oír y nuestro viejo ser quedará en orden.